Genis Rosales Alicia
7° Semestre de la Lic. en Relaciones Públicas
En la lectura del libro “Crítica de la información de masas” de Florence Toussaint, conseguimos prestar atención a los diferentes puntos de vista que varios investigadores hacen a la comunicación de masas. Iniciando con el funcionalismo y comunicación en donde se tratan las importantes contribuciones del mismo, continuando con el Estructuralismo y comunicación que se refiere al diseño del razonamiento de los mensajes visivo-verbales. Este método se basa en el estudio lingüístico de Ferdinand de Saussure. y finalizando con el Marxismo y la comunicación que en ésta teoría marxista se considera la comunicación como un hecho social que tiene su inicio en el ámbito de las ideas y las representaciones del mundo pero también participa en lo económico.
En el primer capítulo se observa como los autores definen a los medios de comunicación como herramientas para mantener control sobre la sociedad y esto es a través de los mensajes que son subliminales, teniendo un proceso que exige tres elementos que son: la fuente, el mensaje y el receptor
“Los medios representan un nuevo tipo de control social que viene a sustituir sutilmente el control social brutal que antes se ejercía y que la sociedad moderna ya no tolera”.[1]
El Estado utiliza a los medios de comunicación como un control sobre la sociedad a través de programas, anuncios, notas en periódicos, etc., que dichos medios se ven obligados a transmitir y que además tienen una ganancia y/o recompensa que puede ser económica o permisos especiales. Esto tratando de esconder que ya no existe el control con violencia pero en realidad existen los dos casos y que seguramente tiene mayor efectividad los mensajes debido a que van dirigidos al subconsciente y son de manera repetitiva que sin darnos cuenta caemos en sus redes demostrando una actitud de conformismo además de deteriorar el nivel cultural de los individuos.
“… de esa multiplicidad de mensajes, el receptor selecciona los que menor esfuerzo le ocasionan para percibir su significado, los que más llaman su atención y más despiertan necesidades de su personalidad, y los que mejor respetan el conjunto de normas de grupo y valores, ya que el receptor es parte de un grupo social determinado”.[2]
La comunicación masiva nos bombardea con multitud de mensajes utilizando símbolos que llamen nuestra atención, que sean fáciles de entender y que nos hacen crear nos necesidades en nuestra vida diaria, disfrazándolos para que aparenten que están dentro de las normas tanto civiles como morales y que son dirigidos a todas las personas no importando al grupo social que pertenezca, aunque la mayoría es para personas que pertenecen a la clase social burguesa o pequeño burgués.
Para poder analizar los mensajes visivo-verbales de los medios de comunicación masiva podemos utilizar el punto de vista estructuralista que consiste en dar un enfoque semiológico que consiste en estudiar los signos como reductibles a las leyes del lenguaje.
“El punto del cual parte Moles para sentar la base de su teoría de la comunicación, es la consideración del hombre como individuo profundamente relacionado con su medio ambiente….”.[3]
Los individuos estamos estrechamente relacionados con nuestro medio ambiente ya que es de donde hemos recibido los primeros mensajes comunicativos y que trae como consecuencia la modificación del comportamiento humano en función de los mensajes recibidos. Si el individuo mira una transmisión televisiva participa de dicho evento sintiendo las imágenes y disfrutando de ellas, por lo tanto el individuo está en su propio medio ambiente pero también se compenetra con otros de otro medio ambiente.
Los mensajes están estructurados y conformados por imágenes que incitan a imitar a las modelos para que de cierta forma sea aceptada en una sociedad de alta nivel pero también incluyendo frases para confirmar o anclar lo que ya la imagen nos había dicho.
Desde el punto de vista Marxista la comunicación tiene su origen y se desarrolla en la superestructura, o en otras palabras en el ámbito de las ideas y las representaciones del mundo pero también del orden económico y se encuentra históricamente determinado por él. Por lo que los medios de comunicación se toman como instituciones que se caracterizan por el modo de producción en que se dan: capitalista, y socialista y lo que producen no son productos sino mensajes masivos.
En este capitulo podemos confirmar que los medios masivos que tratan a la noticia como mercancía, no pretende el aumento del conocimiento, sino tener la mayor influencia en el comportamiento de los individuos y que es la clase dominante la que manipula el contenido de las noticias incluyendo los canales de transmisión como son la televisión, radio, periódico, etc.
“En la sociedad de clases, la clase dominante, de acuerdo con su capacidad económica, utiliza los medios masivos para trasmitir mensajes con la finalidad de conservar y reforzar su situación sobre la clase dominada…”[4]
La clase de la burguesía tiene las posibilidades económicas para comprar a los medios de comunicación y por lo mismo mantener el poder del proletariado, la manipulación se efectúa sobre la masa o su conciencia.
En el primer capítulo se observa como los autores definen a los medios de comunicación como herramientas para mantener control sobre la sociedad y esto es a través de los mensajes que son subliminales, teniendo un proceso que exige tres elementos que son: la fuente, el mensaje y el receptor
“Los medios representan un nuevo tipo de control social que viene a sustituir sutilmente el control social brutal que antes se ejercía y que la sociedad moderna ya no tolera”.[1]
El Estado utiliza a los medios de comunicación como un control sobre la sociedad a través de programas, anuncios, notas en periódicos, etc., que dichos medios se ven obligados a transmitir y que además tienen una ganancia y/o recompensa que puede ser económica o permisos especiales. Esto tratando de esconder que ya no existe el control con violencia pero en realidad existen los dos casos y que seguramente tiene mayor efectividad los mensajes debido a que van dirigidos al subconsciente y son de manera repetitiva que sin darnos cuenta caemos en sus redes demostrando una actitud de conformismo además de deteriorar el nivel cultural de los individuos.
“… de esa multiplicidad de mensajes, el receptor selecciona los que menor esfuerzo le ocasionan para percibir su significado, los que más llaman su atención y más despiertan necesidades de su personalidad, y los que mejor respetan el conjunto de normas de grupo y valores, ya que el receptor es parte de un grupo social determinado”.[2]
La comunicación masiva nos bombardea con multitud de mensajes utilizando símbolos que llamen nuestra atención, que sean fáciles de entender y que nos hacen crear nos necesidades en nuestra vida diaria, disfrazándolos para que aparenten que están dentro de las normas tanto civiles como morales y que son dirigidos a todas las personas no importando al grupo social que pertenezca, aunque la mayoría es para personas que pertenecen a la clase social burguesa o pequeño burgués.
Para poder analizar los mensajes visivo-verbales de los medios de comunicación masiva podemos utilizar el punto de vista estructuralista que consiste en dar un enfoque semiológico que consiste en estudiar los signos como reductibles a las leyes del lenguaje.
“El punto del cual parte Moles para sentar la base de su teoría de la comunicación, es la consideración del hombre como individuo profundamente relacionado con su medio ambiente….”.[3]
Los individuos estamos estrechamente relacionados con nuestro medio ambiente ya que es de donde hemos recibido los primeros mensajes comunicativos y que trae como consecuencia la modificación del comportamiento humano en función de los mensajes recibidos. Si el individuo mira una transmisión televisiva participa de dicho evento sintiendo las imágenes y disfrutando de ellas, por lo tanto el individuo está en su propio medio ambiente pero también se compenetra con otros de otro medio ambiente.
Los mensajes están estructurados y conformados por imágenes que incitan a imitar a las modelos para que de cierta forma sea aceptada en una sociedad de alta nivel pero también incluyendo frases para confirmar o anclar lo que ya la imagen nos había dicho.
Desde el punto de vista Marxista la comunicación tiene su origen y se desarrolla en la superestructura, o en otras palabras en el ámbito de las ideas y las representaciones del mundo pero también del orden económico y se encuentra históricamente determinado por él. Por lo que los medios de comunicación se toman como instituciones que se caracterizan por el modo de producción en que se dan: capitalista, y socialista y lo que producen no son productos sino mensajes masivos.
En este capitulo podemos confirmar que los medios masivos que tratan a la noticia como mercancía, no pretende el aumento del conocimiento, sino tener la mayor influencia en el comportamiento de los individuos y que es la clase dominante la que manipula el contenido de las noticias incluyendo los canales de transmisión como son la televisión, radio, periódico, etc.
“En la sociedad de clases, la clase dominante, de acuerdo con su capacidad económica, utiliza los medios masivos para trasmitir mensajes con la finalidad de conservar y reforzar su situación sobre la clase dominada…”[4]
La clase de la burguesía tiene las posibilidades económicas para comprar a los medios de comunicación y por lo mismo mantener el poder del proletariado, la manipulación se efectúa sobre la masa o su conciencia.
Los medios de comunicación, que son dominados por la burguesía, neutralizan y desorganiza a las clases dominante, cuando surge un grupo de proletariado que desea revelar las contradicciones del sistema capitalista, no dejan de informar el problema o la huelga de los obreros sino que hacen desaparecer le motivo o fenómeno como realidad social, no explican el objetivo de la lucha, ni las causas sino se encargan de mal informar y presentar una visión favorable hacia la sociedad capitalista.
Para concluir podemos decir que los medios de comunicación, desde hace siglos, son utilizados para distraer y entretener a la sociedad con la finalidad de que no se de cuenta de lo que sucede en otros ámbitos como son en lo político, económico, social, etc., y crearle ideología de grandeza de hacerle creer que puede pertenecer a una sociedad alta, mediante la adquisición de productos generados por el capitalismo, así como crearle necesidades personales que en realidad no son vitales para vivir dignamente.
[1] Toussaint Florence, “Crítica de la información de masas”, Ed. Trillas, México, D.F., 2004, pág 15.
[2] Op. Cit. Pág. 24.
[3] Op. Cit. Pág. 42.
[4] Op. Cit. Pág. 70.
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