domingo, 19 de octubre de 2008

ENSAYO "PARA LEER AL PATO DONALD"


En la actualidad existen infinidad de historietas infantiles que supuestamente son de carácter educativo y no nos damos a la tarea de analizar o investigar si verdaderamente están realizando su función, sencillamente nos dejamos llevar por la novedad, el prestigio, la mercadotecnia, etc. En el presente trabajo basado en el libro “Para leer al Pato Donald”, podremos observar como algunas caricaturas disfrazan sus objetivos desconcertándonos de la idea que a veces tenemos de ellas.

Analizaremos como la magia de Disney muestra sus creaciones semejantes a la vida cotidiana, pero llevando mensajes subliminales hacia los niños. Cómo se niega la existencia de progenitores las hacen el peor enemigo de la colaboración natural entre padres e hijos.

La caricatura de Walt Disney supuestamente consiste en brindar alegría y enseñanzas a los niños, a través de historietas con animales, los infantes inconcientemente aprenden a odiar debido a que no se reflejan ellos mismos en esos personajes, bajo esta apariencia, se esconde la crueldad, el chantaje, la dureza, la envidia y el odio, y forman en la conciencia de los niños ideas de riqueza, poder, sustitución de autoridades, es decir de una padre o una madre. En la versión del libro nos damos cuenta que en realidad utilizan estos programas para manipular la mente de los niños.

“.. Desabastecimiento permanente de un producto esencial: los progenitores. Es un universo de tíos-abuelos, tíos, sobrinos, primos, y también en la relación macho-hembra un eterno noviazgo”.[1]

El tipo de familia que nos muestra es de desunión, no nos presenta a padres de familia, está conformada sólo por familiares secundarios. No dan a conocer un verdadero hogar. Existe discriminación por el sexo femenino. Según los creadores de Disney es porque quieren ocultar la sexualidad normal dando rasgos de inocencia, castidad y recato, pero sabemos que existen juegos sexuales, ya que nos muestran a varias parejas de eternos enamorados como Deysi y Donald entre otros.

Al parecer al evitar la existencia de los progenitores no atan a los personajes a la vida mortal, sino que los hacen inmortales, aunque sufran cualquier tipo de accidente dentro de las aventuras, al no tener un cuerpo biológico no pueden morir, además no hay problema de que los sobrinos sustituyan a los tíos. Podríamos pensar que al no existir la figura paterna no hay autoridad al contrario se da una autoridad arbitraria ya que en nuestra sociedad la autoridad paterna se da por medio de la biología en cambio la del tío no tiene justificación, es una relación en donde no se asume la responsabilidad de la procreación. Desde aquí se pierden todos los sentimientos de amor, caridad y fraternidad.

“En cada sufrimiento el hombre está solo: no hay una mano solidaria o un gesto desinteresado. A lo más se suscita la caridad o el sentimiento de lástima, lo que es ni más ni menos que la visión del otro como un lisiado, un paralítico, un viejo, un inerme, un desfavorecido, y al cual hay que ayudar”[2]

No existen muestras de cariño, de lealtad, se actúa siempre con algún interés, por una recompensa la cual siempre es dinero. En cada problema siempre están solos y cuando se llega dar alguna escena de ayuda se observa que es por lástima. Los personajes se muestran indiferentes, haciendo menos a los adultos, paralíticos, enfermos, etc., burlándose y/o abusando de ellos.

Disney utiliza la imagen de los animales para atrapar a los niños invitándolos a vivir en un mundo de libertad como estos personajes que aparentan inocencia, simpatía y que finalmente terminan siendo moustrosos seres humanos sin sentimientos, el lenguaje que utilizan es manipulador, no nos damos cuenta del doble sentido que tienen o lo que tratan de introducir a los infantes y convertirlos en seres salvajes.

En esta serie los niños pueden elegir dos caminos: escoger el comportamiento como los sobrinos y otros pequeños: tener las artimañas, vencer a los adultos, ganar recompensas o seguir al niño salvaje que no gana nada.

También existe discriminación en los pueblos ya que a los que consideran subdesarrollados los tratan como niños, si no cumple con lo que ellos piden o los castigan. Dan ideas de sumisión de que siempre los más ricos compran a los pobres que los que luchan por sus ideales finalmente son vencidos o comprados. Todo esto como parte de un sistema que forma parte de una estrategia conciente o inconciente.

“Disneylandización es una dinerización todos los objetos se transforman en oro. Y al sufrir esta conversión, se ha llegado al límite de la aventura: no se puede avanzar más allá, no se puede reducir el oro a nada más simbólico. Lo único que queda, es partir a buscar más... Nuevas aventuras para seguir acumulando despistada e improductivamente”.[3]

Todo gira la rededor del dinero, el objetivo principal de las historias, su límite, es cuando se obtiene la riqueza, la fortuna, es el símbolo más importante, el cual no puede invertirse sino ir en busca de más oro para incrementar la riqueza. En cada aventura es lo que se busca. Aquí no existe el trabajo la producción, es solo indagar donde se encuentra el oro para ir y rescatarlo. Al niño se le hace creer que todo está dado por la naturaleza, la tierra es la madre de todo fruto, aquí no importa el trabajo, la responsabilidad, el cuidado de la naturaleza simplemente es ir y recoger la cosecha, nadie trabaja todo es vender y comprar, todo es manejado por el poder del dinero por lo tanto el trabajo humano no vale es suprimido. Se da nuevamente la discriminación ante el proletariado, lo convierten en objeto de risa y burla.

Finalmente podemos concluir que en realidad el valor educativo que dice tener es falso y sólo son historietas de carácter artístico.

[1] Dorfman Ariel y Mattelart Armand, “Para leer al Pato Donald”, siglo veintiuno, 2005, pag. 23.
[2] Cit. Op. Pag. 27.
[3] Cit op. Pag. 85